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EL ECLIPSE

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Rafael Francisco Góchez El primer contacto se confirmó a las 12:26 meridiano, como estaba previsto. En la televisión nada más se veía la uñita comiéndose al círculo claro, que se suponía era el sol. Los comentaristas, no hallando ya de qué hablar, aburrían al público con las recomendaciones anunciadas con escandalosa saturación publicitaria durante la semana previa al evento: no intente mirarlo directamente, no utilice vidrios ahumados ni lentes oscuros ni espejos, todo método de observación directa puede causar ceguera irreversible debido a los rayos infrarrojos y ultravioletas; esto -por supuesto- sin mencionar la extensa variedad de charlatanes que desfilaron por la pantalla chica vaticinando catástrofes hecatómbicas a raíz del fenómeno natural. A juzgar por el despliegue propagandístico, sin duda era el evento del siglo. Un eclipse total de sol no ocurre todos los días; es más: serán los hijos de los hijos de esta generación quienes podrán ver otro similar (siempre y cuando la cont...

Vos llevás negras

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Rafael Francisco Góchez 1. e4 El maje no podés hacerte: es por demás. Si querés decir “me aparto, me agacho y me retacho”, como en el colegio cuando no querías estar valido-valido-de-la-tusquia, te salís de un huevo para meterte en otro: siempre vas a estar comprometido. Qué feo te vas a ver si sos el único empleado que no va a firmar la plataforma reivindicativa. ¡Quién quita y les conceden las peticiones! No vayás a ser sólo vos el bruto que no se vio beneficiado con las prestaciones. Entonces vas a ser digno de tantas auto-recriminaciones como no tenés idea, por falta de huevos o por no ocuparlos cuando debés. Frente al directivo del Sindicato pensás “¿Y si me joden?”. Él te lo adivina y anticipa la respuesta: “La unión hace la fuerza, compañero. Si los patrones ven que somos poquitos, nos echan al carajo y ni mierda de aumentos ni contratos colectivos. Acuérdese que todo ha subido, la vida está cara...”. Internamente deliberás: “Sí, pero no vaya a ser. Estos viejos cabrones son pur...