jueves 16 de julio de 2009

Semos malos



Salarrué
Escritor Salvadoreño


Goyo Cuestas y su cipote hicieron un arresto, y se jueron para Honduras con el fonógrafo. El viejo cargaba la caja en bandolera; el muchacho la bolsa de los discos y la trompa achaflanada, que tenía la forma de una gran campánula; flor de lata monstruosa que perjumaba con música. -Dicen quen Honduras abunda la plata.
-Sí tata, y por ai no conocen el fonógrafo, dicen...
-Apurá el paso, vos; ende que salimos de Metapán tres choya.
-¡Ah!, es quel cincho me viene jodiendo el lomo.
-¡Apechálo, siás bruto!
Apiaban para sestear bajo los pinos chiflantes y odoríferos.
Calentaban café con ocote. En el bosque de zunzas, las taltuzas comían sentaditas, en un silencio nervioso. Iban llegando al Chamelecón salvaje. Por dos veces bían visto el rastro de la culebra carretía, angostito como fuella de pial. Al sesteyo, mientras masticaban las tortillas y el queso de Santa Rosa, ponían un fostró. Tres días estuvieron andando en lodo, atascados hasta la rodilla. El chico lloraba, el tata maldecía y se reiba sus ratos.
El cura de Santa Rosa había aconsejado a Goyo no dormir en las galeras, porque las pandillas de ladrones rondaban siempre en busca de pasantes. Por eso, al crepúsculo, Goyo y su hijo se internaban en la montaña; limpiaban un puestecito al pie diún palo y pasaban allí la noche, oyendo cantar los chiquirines, oyendo zumbar los zancudos culuazul, enormes como arañas, y sin atreverse a resollar, temblando de frío y de miedo.
-¡Tata: brán tamagases?...
-Nóijo, yo ixaminé el tronco cuando anochecía y no tiene cuevas.
-Si juma, jume bajo el sombrero, tata. Si miran la brasa, nos hallan.
-Sí, hombre, tate tranquilo. Dormite.
-Es que currucado no me puedo dormir luego.
-Estiráte, pué...
-No puedo, tata, mucho yelo...
-¡A la puerca, con vos! ¡Cuchuyate contra yo, pué!...
Y Goyo Cuestas, que nunca en su vida había hecho una caricia al hijo, lo recibía contra su pestífero pecho, duro como un tapexco y, rodeándolo con ambos brazos, lo calentaba hasta que se le dormía encima, mientras él, con la cara añudada de resignación, esperaba el día en la punta de cualquier gallo lejano.
Los primeros clareyos los hallaban allí, medio congelados, adoloridos, amodorrados de cansancio; con las feas bocas abiertas y babosas, semi-arremangados en la manga rota, sucia y rayada como una cebra.
Pero Honduras es honda en el Chamelecón. Honduras es honda en el silencio de su montaña bárbara y cruel; Honduras es honda en el misterio de sus terribles serpientes, jaguares, insectos, hombres... Hasta el Chamelecón no llega su ley; hasta allí no llega su justicia. En la región se deja -como en los tiempos primitivos- tener buen o mal corazón a los hombres y a las otras bestias; ser crueles o magnánimos, matar o salvar a libre albedrío. El derecho es claramente del más fuerte.
Los cuatro bandidos entraron por la palizada y se sentaron luego en la plazoleta del rancho, aquel rancho náufrago en el cañaveral cimarrón. Pusieron la caja en medio y probaron a conectar la bocina. La luna llena hacía saltar chingastes de plata sobre el artefacto. En la mediagua y de una viga, pendía un pedazo de venado olisco.
-Te digo ques fológrafo.
-¿Vos bis visto cómo lo tocan?
-¡Ajú?... En los bananales loi ei visto...
-¡Yastuvo!...
La trompa trabó. El bandolero le dio cuerda, y después, abriendo la bolsa de los discos, los hizo salir a la luz de la luna como otras tantas lunas negras.
Los bandidos rieron, como niños, de un planeta extraño. Tenían los blanquiyos manchados de algo que parecía lodo, y era sangre. En la barranca cercana, Goyo y su cipote huían a pedazos en los picos de los zopes; los armadillos habíanles ampliado las heridas. En una masa de arena, sangre, ropa y silencio, las ilusiones arrastradas desde tan lejos, quedaban como abono, tal vez para un sauce, tal vez para un pino...
Rayó la aguja, y la canción se lanzó en la brisa tibia como una cosa encantada. Los cocales pararon a lo lejos sus palmas y escucharon. El lucero grande parecía crecer y decrecer, como si colgado de un hilo lo remojaran subiéndolo y bajándolo en el agua tranquila de la noche.
Cantaba un hombre de fresca voz, una canción triste, con guitarra.
Tenía dejos llorones, hipos de amor y de grandeza. Gemían los bajos de la guitarra, suspirando un deseo y, desesperada, la prima lamentaba una injusticia.
Cuando paró el fonógrafo, los cuatro asesinos se miraron. Suspiraron...
Uno de ellos se echó llorando en la manga. El otro se mordió los labios. El más viejo miró al suelo barrioso, donde una sombra le servía de asiento, y dijo después de pensarlo muy duro:
-Semos malos.
Y lloraron los ladrones de cosas y de vidas, como niños de un planeta extraño.


Del libro Cuentos de Barro, incluído en Narrativa Completa, publicado por la Dirección de Publicaciones e Impresos.

viernes 3 de julio de 2009

La Fragua con una década de trabajo

Redacción

GLF

El Grupo La Fragua (GLF) celebró su décimo aniversario con un homenaje a Mauricio Vallejo el 3 de julio de 2009 en la Casa de la Cultura del Centro de San Salvador a las 10:00 de la mañana con un buen número de asistentes.


El homenajeado Mauricio Vallejo fue un poeta y cuentista salvadoreño de mucho talento que además fue el padre del director de La Fragua. Nació el 28 de diciembre de 1958 y fue desaparecido político el 4 de julio de 1981, precisamente para recordar su secuestro y su lucha revolucionaria el Grupo La Fragua decidió comenzar a funcionar el 4 de julio de 1999. Al principio como un grupo literario en el cual se encontraban Mauricio Vallejo Márquez, actual director, y Gabriel Quintanilla, actual coordinador. Con el tiempo dentro de GLF nació Ediciones La Fragua que se encargaba también de impartir talleres literarios en diversos departamentos de El Salvador y en este décimo aniversario se gestaron tres revistas literarias: Huella, Mes Cenas y La Fragua del Herrero. Esta última cuenta además con dos suplementos Es Cuento y Es Poesía.


En el 2007 se integró Carlos Rubio calles que se encarga actualmente de coordinar la parte musical del grupo. En 2008 se une al grupo Gabriel Alvarado quien tiene a su cargo el área de artes plásticas y escénicas. Un año más tarde, en 2009 el grupo extiende sus actividades a publicaciones en Internet y en revistas en papel, así como conferencias, recitales, exposiciones de fotografía y pintura, además de espectáculos teatrales y la promoción cultural.


La Fragua es el horno o la llama en la cual el herrero cuece los metales y froja las diferentes piezas metalicas que elabora como las espadas, herramientas, entre otras. El grupo decidió tomar ese nombre como una metáfora que retrata la actividad de los artístas como un horno de donde salen los diversos géneros artísticos.


El evento de celebración se acompañó de una exposición pictórica de los artistas plásticos Gabriel Alvarado y José Morales, música interpretada por el cantautor Carlos Rubio Calles y la poesía de Mauricio Vallejo Márquez, Gabriel Alvarado y Gabriel Quintanilla. También se tuvo la participación del Grupo de teatro Kaligari, que se encuentra asociado a GLF, con un performance de rechazo al golpe de Estado que algunos oficiales han dado en Honduras.


Durante el evento los escritores Roberto Palencia y Mauricio Vallejo Márquez leyeron parte del material literario del desaparecido escritor Mauricio Vallejo.

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10 Aniversario en imágenes

Cross Blanco

GLF

A continuación podemos apreciar algunas escenas del 10 Aniversario de la Fundación del Grupo La Fragua. Las importantes participaciones de cada uno de los invitados al evento.

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Presentación del evanto de aniversario de La fragua por la directora de la Casa de la Cultura del Centro de San Salvador.


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Primera intervención de Carlos Rubio Calles interpretando El Necio de Silvio Rodríguez.

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Respuestas a los miembros de la prensa que se encontraban presentes por Vallejo Márquez.

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Lectura de poesía de Mauricio Vallejo.

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Lectura de poemas de Gabriel Quintanilla.

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Lectura de un poema de Gabriel Alvarado.

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Intervención musical de Carlos Rubio Calles.

viernes 26 de junio de 2009

Bienvenida a nuevas autoridades de CONCULTURA

San Salvador, El Salvador, viernes 26 de junio de 2009

El Grupo La Fragua ante el anuncio oficial del nombramiento de las autoridades del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA) les da la bienvenida y hace votos para que los objetivos y acciones lleguen a todos los ámbitos de la vida cultural del país, para que se cumplan los propósitos y metas que permitan alcanzar el desarrollo cultural y artístico de todas y todos los salvadoreños.

Confiamos en que la nueva administración será incluyente, democrática y participativa; abriendo espacios a los nuevos valores e incentivando la producción, promoción y difusión de nuestros valores artísticos, además de la protección a nuestro patrimonio cultural y su divulgación.

Grupo La Fragua

jueves 4 de junio de 2009

Vicio

por Rubén Merino

En la pared había dos zancudos ahítos de sangre. Centímetros más abajo, entre las sábanas, yacían dos cuerpos exhaustos de amor.

viernes 6 de marzo de 2009

La decisión


Mauricio Vallejo Márquez


-Si usted quiere podemos intentarlo –dijo el doctor.

-Bueno, prefiero no intentarlo y morir –contestó el paciente.

El doctor sacó un disco y lo mostró al paciente, mientras le explicaba que en poco tiempo sus pulmones estallarían y no quedaría nada de él. Después de oír su negro destino el hombre salió del consultorio ayudado por su impulsador, que cargaba con un respirador artificial.

A la siguiente visita su estado era peor, su piel estaba pálida como el papel y lucía más delgado. Había perdido muchos cabellos. El doctor se mostró amable. Le ayudó a pasar y escuchó sus problemas. El enfermo estaba cada vez peor y había reconsiderado la oferta. Esa misma tarde lo llevaron al quirófano, el doctor y sus asistentes le explicaron la función de los nuevos pulmones artificiales. Luego se vieron entre ellos y esperaron que el doctor hablara. Cuando hubo silencio el médico le dijo que tendrían que cambiar otros órganos, pero que no se preocupara, que todo iba a salir bien.

Le quitaron el respirador y el hombre empezó a asfixiarse. Los doctores de inmediato visualizaron los pulmones y el hombre quedó aliviado. Los médicos continuaron visualizando otras partes hasta que el paciente recuperó la rosadez en sus mejillas.

-Me impresiona que usted haya tomado esta decisión –le dijo el médico tras la operación.

-Era esto o morir, usted me lo dijo.

-¿Llega por el temor a la muerte, entonces?

-Creo que todos lo tenemos

-Sí, pero usted se oponía a estas operaciones de inmortalidad.

El hombre no pronunció palabra.

Años después el hombre regresó al consultorio. El doctor lo esperaba, sabía que necesitaba otra operación. El hombre estaba dispuesto a todo, así que lo pasaron a la sala de operaciones.

Al salir del hospital se percató de algo diferente en su cuerpo: el humo y el olor de otros fluidos no le parecieron desagradables, incluso hasta le gustó. Se sentía fuerte. Revisó sus manos y estaban completamente libres de arrugas. El cambio de piel le había sentado muy bien.

-Después de 110 años que bien me siento –se dijo y continuó su camino.

Días más tarde volvió al consultorio.

-Sabía que vendría ¿Está listo? –dijo el doctor.

-Sí, lo estoy.

Volvió a la sala de operaciones. A la mitad de los cambios el doctor le dijo que esta era peligrosa y que si quería retractarse podía hacerlo, pero el hombre decidió seguir adelante.

Al despertar los médicos lo miraban con atención. Después de un rato se dio cuenta que había salido de la operación. Apareció un espejo frente a él y se vio. No sabía si era igual que antes, no podía recordar nada. Buscó al doctor con la mirada esperando una respuesta. El médico lo invitó a pararse. Se acercó a su oído.

-Qué alegría que al fin esté entre nosotros, señor, lo habíamos extrañado.

-¿Cómo que me esperaban?

-Sí, estaba atrapado en el cerebro del último hombre.

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Fotografía: (c) Elena Brightorch .

lunes 9 de febrero de 2009

Nace Minimun Vital



Por Mauricio Vallejo Márquez

Escritor Salvadoreño

Vivimos en un nuevo siglo, en el que debemos tomar lecciones del pasado para poder evolucionar. El desarrollo de los seres humanos se determina por la capacidad de aprehender de su entorno (ojo, no aprender, aunque también es necesario) para materializar cambios acorde a las necesidades actuales.


La política es parte fundamental de todos los seres humanos, aunque muchos tienen una visión limitada y es compresible pues la cultura de cada país determina que tan conocedor de la realidad, de teorías políticas o de sistemas de gobierno podemos ser. En principio la educación es nuestra brújula, sin embargo la voluntad es nuestro timón. Si falta alguno de estos elementos nuestra vida, que es el barco, no podrá evolucionar y se quedará estancado.


La polarización partidaria no es en verdad representativa, pues siempre habrán posiciones ignoradas o marginadas. No podemos ser extremistas, debemos observar todas las alternativas existentes para poder tener un criterio para decidir.


Un partido político sin un fundamento teórico y sin intelectuales está condenado al fracaso. La historia se ha encargado de demostrarlo. Con esto no quiero decir que los teóricos tengan siempre la razón, pero lo que sí han tenido es una visión que ha visto su génesis a partir de lo observado en su entorno. Un partido político no vive de historia o de colores, son sus bases las que los alimentan y si estas no están educadas en un sentido crítico y verdadero es imposible que puedan continuar o desarrollarse. El intelecto, la capacidad de análisis y la honestidad deben ir de la mano con el trabajo de bases.


Como una contribución para generar criterios más amplios de pensamiento, un verdadero análisis sobre nuestra realidad y, además, conocer aportes nace Minimun Vital, un espacio en el que el apasionamiento político se verá menguado por el razonamiento y el análisis, para buscar juntos soluciones a nuestras familias, colonias, ciudades, departamentos y para nuestro país. Los invito a leer nuestras páginas.